Carta en respuesta a Sabrina
Sabrina, mi amor, suerte que seas tan buena, reina. ¿Cómo que los querés? ¡No me hagas reír!
A mí no me vengas con el cuento de que ahora sos la buenita, que estás con el ohm y con la paz, porque no te lo cree nadie. Sos más mala que una araña y la que provoca todo el hate siempre sos vos.
Escuchame una cosa, mamita. Los haters no existen para que los abraces, existen para que hablen de vos y te destruyan. Ellos viven pendientes de cada cosa que haces. Vos decís que en el fondo te aman, y en eso tenés razón. Pero si les respondes, te van a amar todavía más. Más escándalo, más repercusión, más gente hablando de Sabrina. En este ambiente no hay publicidad más barata que un enemigo obsesionado.
No te pido que los destruyas, te pido que les des el gustito de atención que necesitan. Que se queden criticándote mientras vos seguís rompiendo récords.
Pensalo. No te hagas la Madre Teresa de Calcuta, porque tus hijos desviados no solo te van a chocar, te van a atropellar, mamita. Y a lo feo.
Te abraza,
Moria. La única.
¡Ah! Y me olvidaba de una cosita. Yo no soy fan de nadie, querida, y mucho menos de una nenita que parece una muñeca pepona de Shankeelandia. Y no te atrevas a meterte con mi magnífica lengua. Me sorprende que justamente vos tengas el tupé de calificar algo como "ordinario". Pero bueno... ahora sí, chau, nena.
Pensalo, besitos querida.
La One
Comentarios
Publicar un comentario